sábado, 22 de noviembre de 2008

"We wish you a merry christmas..."

And a happy new year...
Siento que esa canción me taladra la cabeza todo el dia todos los días. A mí, a mi hermana, a mi hermano, a mi mamá, a mi papá a mi abuela, a mi abuelo...
Nuestro espíritu navideño es el mismo que el de las personas que son felices en navidad sin obsesionarse con el tema. Por qué entonces cantamos villancicos en noviembre???


Porque te encanta ver cómo los peluches que compró mi mamá mueven la cabeza al compás de esa canción.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Tu Antoniosidad.

Mi Javierosidad. Se vio demostrada en el día de hoy. Agotador, no sé si poco serio, sólo medianamente serio tal vez. Tuve una prueba de esas en las que sólo contestas pero que a la larga no sabes si te fue demasiado bien o demasiado mal.
Me fue nomás, supongo. Como debo suponer todo lo demás.
Te fuimos a poner la vacuna del ROTAVIRUS (y le dije retrovirus todo el día). Me enojé, sí, porque siempre me enojo. En verdad no debería enojarme. Uno se enoja cuando no encuentra en la otra persona una actitud esperada, eso quiere decir que existe la esperanza de una reacción determinada. Por eso NO debería seguir enojándome, porque hace rato que no espero nada.
Fuera de eso, todo normal, aburrido como es la costumbre de hace algunos días. De repente como que todo se desplomó y nunca entendí por qué. Como que todo lo demás se vino abajo y quedamos el fondo blanco y yo. Yo para hacer gala de mi nueva misantropía.
Hoy fue de esos días en los que estás tan ambivalente que sólo deseas o un abrazo o matar a alguien. Es un poco extraño, pero es la crisis del año que se acaba. Se acaba o se cambia por otro?
Han pasado muchas muchas cosas, además de tí. Fuiste el suceso rector del año, pero eso no quiere decir que no existieran otros sucesos. Siento que he pasado por más mutaciones de las que pretendía. No sólo por esa guata redonda que ahora se convirtió en una línea en medio de mi ombligo, sino por todo lo demás. Perdí mucho más de lo que pensé que perdería de las maneras más idiotas. O los más idiotas a su manera. Ya no cabe mucho pensar en eso.
Necesitaba contar una historia. Aún necesito hacerlo. Lo haré de todas maneras. Mientras, tú sigues hablándole a los animales a pila que mi mamá compró para navidad. Deshaciéndote en explicaciones y esperando una respuesta. Pensé que sólo yo hablaba con objetos inanimados.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Dos Croissant.

Y tratamos de arreglar el mundo esa mañana sobre la mesa. No, en verdad la idea no era más que tomar desayuno aprovechando el 2x1 del Mc Donalds, reemplazando el café por un jugo de naranja.
Hablamos de muchas cosas (mi amiga y yo). Pensamos en muchas cosas también. Y nos dimos cuenta de algo: El problema es esperar del otro lo que uno haría. No es subestimarlos ni sobreestimar a las demás personas, sólo hacer el simple e inocente ejercicio de tener la esperanza de que reaccionarán como uno ante las señales que se les envían. Al darnos cuenta de eso, en verdad sólo salieron risas y la falsa promesa de que no lo haríamos nunca más. De que intentaríamos no hacerlo nunca más. De que esperábamos no hacerlo nunca más. De que en verdad volveríamos a hacerlo, sólo que ahora nos daríamos cuenta. Por eso es una falsa promesa, hecha más en tono de broma. De todas maneras no prometo nada nunca, así no tengo que sentir que falté a mi palabra.
Por qué te hablo de todo eso? Tiene algo que ver contigo? Bueno, la verdad es que no directamente, pero tiene relación directa con lo que soy yo.
Porque así soy yo: Soy la persona que necesita saber todo lo que pasa a su alrededor, aunque le resulte irrelevante (y lo sé). Soy esa persona que tiene una respuesta para todo y que necesita más seguridades porque dimensiona muchos más riesgos. Soy la misma que no camina en círculos en situaciones apremiantes. Y simplemente soy la misma persona que es capaz de resultar insultante sin ser altamente violenta. Fuera de eso no soy distinta a todos los demás. El problema es que soy demasiado observadora. Y no es bueno ser un detector de mentiras en un mundo de mentirosos cierto?
Tú eres ajena a todo eso evidentemente. Estás linda, risueña y ahora fijas tus ojitos en todos los detalles. Eres excenta de todo eso, eres más que eso pero te ves tan pequeña (eres pequeña). Al igual que yo no eres lo que pareces. Esa capacidad de cautivar que posees siendo tan pequeña me intriga hasta lo más profundo de mis tribulaciones más ocultas. Pienso en la complejidad de tu sencillez, pienso en tus demandas básicas y delimitadas: Comida, abrigo, limpieza, amor. Lo último de lo más difícil de encontrar, pero lo más fácil de ofrecer.
Hoy fui al médico para que me dijera que puedo continuar con mi vida. Me parece bien, sólo que no recuerdo en qué la dejé. No importa, tal vez inicie otra con menos tribulaciones. Quiero una vida sin pasado, sin esas historias tan ciertas que rozan la línea delgada de la irrealidad. Ese montón de memorias hermosas que no hacen más que dar ficción a la realidad. A la vida misma.
Cuando tengas edad para retener historias te las contaré. No te hablaré de princesas, castillos y dragones. Te contaré mi historia favorita: La de una bruja que esperaba en una torre mirando la luna con una cadena en el brazo. Qué esperaba? Lo sabrás cuando yo lo sepa.

"No hay más. Un solo camino
que se quisiera tomar,
mas la suerte del andar
maltrata y confunde el tino.
Nadie niegue su destino.
Es que ser hombre es seguir
–y un ideal perseguir–
por la vida hacia delante,
sabiendo lo que fue enante
y no dónde va a morir."
(Serrat).

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Sentir lo que pienso, para decir lo que siento,

Me desperté tarde. Estabas despierta a mi lado, sin llorar, mirando el techo como si esperaras a que yo abriera los ojos para ponerte a llorar pidiendo desayuno. No recordaba haberte puesto en mi cama, y dudo mucho que te hayas bajado de la cuna para venir aqui solita. Te reías. No había nada delante de tí, pero te reías de todas maneras, como si para eso no hubiese que dar explicaciones. disfruto verte reír, aunque no sepa bien por qué. Estaba cansa, pese a que estaba durmiendo. Estaba casi tan cansada como ahora, que estoy tratando de lidiar con el contenido extraño de mi mente mientras hago un trabajo que no sé cómo voy a terminar. Sí, estoy cansada y me resisto a aceptarlo delante del mundo. Me resisto a aceptar que necesito detenerme un momento. Tengo miedo en verdad de deternerme y no saber qué hacer después.
Fuera de eso las cosas parecen ir lentas... lentas y tranquilas, un ritmo de vida al que me cuesta acostumbrarme. No es que quiera empapelar este segmento del espacio virtual con cosas penosas, pero creo que vale la pena guardar para tí estas experiencias, no para que a los 15 años te sientas culpable o una tontería así, sino para que comprendas que nuestro mundo no es sólo miel sobre hojuelas, y que pese al incondicional e infinito amor que te profeso, el mundo tiene otras variantes, como la responsabilidad académica, los amigos y las fiestas a las que ya no voy. No las extraño tanto como el hecho de estar en medio de la calle y que nadie sepa dónde estoy. Supongo que mi sacrificio no tenía la cara de una persona, pero era la forma de mi libertad. Para traerte al mundo yo sacrifiqué mi libertad. Todos sacrificamos algo, me río de quien ahora quiera hacerse el tonto. Cuando tomas un camino automáticamente desechas otro, pero como ya lo hiciste no lloras por eso. Yo no he llorado, no he podido. No he desechado nada que lamente al punto de rendirme, porque entonces pienso que en verdad no era tan importante.
Las fortalezas son habilidades que requieren de mucho tiempo, son bienes altamente cotizados y que tienen el alto precio de volvernos racionales al punto de que pareciera que duele ser tan francos. Yo soy una de esas personas francas que no siempre es sincera, por eso necesito de estos espacios.
"Tienes que aprender a gritar cuando necesites ayuda" me dicen, pero la verdad es que estoy tan acostumbrada a hacer las cosas sola, que pareciera que mi orgullo propio me lo impide. Es loco en verdad, es una sensación distinta de otras...

"La vida es una prueba de fuego
Y el amor es el sabor más dulce
Y ruego porque subamos alto
Hacia un lugar seguro

¿Cuántos caminos hemos viajado?
¿Cuántos sueños que hemos perseguido?
A través de la arena, el cielo y la grava
Buscando un lugar seguro... "
(Mark Cohn).