viernes, 20 de febrero de 2009

Por aquí y por allá.

Te quedaste dormida con la mamadera entre las manos (jaja te ves graciosa). Entonces, como todos los demás salieron, me veo obligada a repasar todos aquellos rincones de los que vengo huyendo. Esas cosas que me dan mala espina, MUY mala espina.
Entonces me puse a leer todas las cosas que escribí aquí, porque mi mamá me sugirió que tomara un curso para aprender a escribir. No es de las cosas que uno espera escuchar de su madre, pero napos, me puse a repasar mis desahogos. Y son buenos desahogos, están aquí por algo, así mal hechos los quiero porque son lo más sincero que tengo (hablando de palabras vomitadas amablemente en un teclado).
He andado medio desaparecida de todo, incluyéndome, como si huyera... pero en verdad creo que eso hago. Sabes? a veces le tengo un poco de miedo a esta cosa que usa la gente para comunicarse, porque siempre encuentro cosas que no quiero ver... asi como escuchar virtualmente (porque en verdad estoy leyendo) tras una pared virtual y darme cabezasos luego contra esa misma pared. De verdad es un poco masoca, asi que pensé dejarlo dejando de lado estos espacios virtuales. Pero el aburrimiento me obliga a volver como un perro arrepentido sobre estas cosas.
Ha sido una semana sobrecargada de emociones para mí (para tí no mucho en verdad, sólo te molestan las encías y volviste a saltar de la cama), y por eso mismo debería mantenerme alejada de la tecnología, porque sólo me trae problemas idiotas y me termino volviendo idiota yo también. Pero entre tanta idiotez debo admitir que he llegado a varias conclusiones sobre mi vida. De repente ya no duelen tanto algunas cosas, porque en verdad siempre van a doler... y no es por ponerme en el ángulo pesimista y depresivo... pero me parece estúpido tratar de vivir pensando que el dolor no existe. Porque existe en cada una de las cosas que hacemos... por eso es la base de la religión (jajajaja).
No tengo muchas cosas más que comentar en verdad, salvo que iré a la lucha libre a acomodar ilustres traseros en sus asientos para ganarme el derecho de ver a HHH con mis propio ojitos que se han de comer los gusanos. Y tú tienes que portarte bien, ok? porque es primera vez que nos separaremos por tantas horas en las que yo estaré haciendo algo relevante.
En estos cuatro meses no haces más que ponerte linda y despierta. Eres divertida, pese a tu limitada gama de acciones (que incluyen balbucear, cagar, comer, dormir, tirarme el pelo y sonreírme cada mañana como si yo fuera lo mejor que te ha pasado).
Y derepente, así como si nada, mi análisis hastiado de todo lo que me hastía decide terminar porque me parece irrelevante. Nadie más piensa en esto y dolerá de todas formas... Entonces es mejor dejarlo así y no tratar de arreglarlo, sólo sentarme en la banca junto a todos los demás y recoger los ilustres pedazos.

(Dedicado a la Camila (AKA MisaTONTA) porque echaba de menos mis pataletas mal redactadas y llenas de redundancias).

domingo, 1 de febrero de 2009

Cumpleaños feliz.

Hoy nos levantamos temprano. Absurdamente temprano, inusitadamente temprano, cruelmente temprano. Eran como las 6 de la mañana y tú ya tenías tu cara de "hola" junto a mí al costado de la cama (esa sonrisa de estirarse, luciendo tu doble pera con cara de chiste). Mi papá y mi hermano te fueron a sacar de ahí porque son los únicos seres vivos que conozco que son indiferentes a las horas demasiado tempranas.
Sentí caer el agua de la ducha con un sonambulismo que me recordó cualquier día de colegio un maldito lunes por la mañana, sólo que hace ya cinco años que salí del colegio y era domingo. Nos subieron medio dormidas al auto, para llegar al primer destino a las 7 y media de la mañana. Destino? la casa de la polola del Josemanuel, porque se fue al sur con ella y nos abandonó a tí a mí y a la película que nunca terminamos de ver.
Luego me tiré en el asiento del auto. No, no me tiré... me dejé caer, me desparramé, y tú te desparramaste en tu sillita de auto (te desparramaste como pudiste, con la cabeza chueca, como te gusta). Dormimos hasta llegar al pronto copec.Mi papá se quedó contigo, yo me bajé con mi mamá a comprar el desayuno sin amor que sirven ahí antes de las ocho (aunque falten 10 minutos). Llegaste con nosotras al rato porque estabas aburrida en tu sillita. Seguimos el viaje durmiendo y escuchando música. escuchaba las canciones a medias en mi cabeza, como si mis sueños tuvieran un telón de fondo (a veces entreabría los ojos y la música llenaba mis oidos sin pedir permiso, en un momento me sentí muy extraña y mientras escuchaba "And if you go, I wanna go with you... And if you die, I wanna die with you..." sentí unas ganas enormes de llorar). Y en medio de ese episodio tan extraño llegamos a la playa... estaba nublado, maravillosamente nublado. Dormimos tanto como no querríamos dormir. El cumpleaños estuvo divertido, lleno de dulces y niñitas chillonas.... ¿Tú también tendrás amigas que hablen como traducción mexicana? LLegamos hace no mucho a la casa, durmiendo tal como cuando nos sacaron de aquí.
Ese fue entonces tu primera fiesta de cumpleaños.
Y ese fue mi somnoliento viaje a la playa.