Qué es de tu vida?
Comencé escribiendo diario, luego me comprometí a una entrada por semana. Luego una cada dos semanas. Luego una al mes. Y ahora hace dos meses que no encontraba el momento adecuado para escribirte...
Han cambiado mucho las cosas, no? Ya no dormimos en el mismo lugar que antes, pero aún así dormimos juntas, el año comienza a despedirse y la verdad es que yo no tengo más que palabras de agradecimiento para estos 12 vertiginosos meses... estás aquí, pesada como nunca, buena para contestar, para decir que no, para arrancarte y hacer lo que quieres. Entonces yo pienso en mí, en lo que estaría haciendo ahora de no ser por tí. Y empiezo a pensar.... y pensar..... y pensar... a recordar... a tratar de traer caras a mi memoria y creo que ya no lo consigo... entonces está Facebook... y le veo la cara al pasado después de TANTO tiempo! y... cómo era que se llamaba? ahm... pucha, no sé, pero creo que era importante... como un montón de personas que se han convertido en imágenes sin nombre o en nombres únicamente con un manchón de tinta por cara... A veces siento miedo de mi capacidad para olvidar y luego volver a recordar tan vívidamente en el peor momento. Y la verdad es que no sé por qué te estoy contando todo esto, Antonia si en realidad tú tal vez me preguntes, cuando veas una foto o leas una línea ¿Mamá, quién es esta persona? y yo seguramente miraré para arriba y diré "uf!!! era...." y puede que te lo diga o puede que no.
Entonces vuelvo a revisar su cara, sus facciones, como si significaran algo más que la nada misma y pienso en todas las probabilidades, en todas las evoluciones o en la evidente falta de ellas, pero sin desmerecer, sino apreciando que algunas personas sí pueden tomarse su tiempo -y lo hacen.
Pienso en todas las personas a las que me gustaría ver, a las que me duele haber perdido y a las que vería sólo para decirles que no deseo verlas más.
Pienso en todo eso, mientras tú te tiras por el sillón y persigues al gato para tomarlo por el cuello. Mientras tú eres el presente y yo me siento idiota mirando un atrás que -espero- nunca podré comprender.
Y entonces lo recuerdo! Se llama ******!!
Han cambiado mucho las cosas, no? Ya no dormimos en el mismo lugar que antes, pero aún así dormimos juntas, el año comienza a despedirse y la verdad es que yo no tengo más que palabras de agradecimiento para estos 12 vertiginosos meses... estás aquí, pesada como nunca, buena para contestar, para decir que no, para arrancarte y hacer lo que quieres. Entonces yo pienso en mí, en lo que estaría haciendo ahora de no ser por tí. Y empiezo a pensar.... y pensar..... y pensar... a recordar... a tratar de traer caras a mi memoria y creo que ya no lo consigo... entonces está Facebook... y le veo la cara al pasado después de TANTO tiempo! y... cómo era que se llamaba? ahm... pucha, no sé, pero creo que era importante... como un montón de personas que se han convertido en imágenes sin nombre o en nombres únicamente con un manchón de tinta por cara... A veces siento miedo de mi capacidad para olvidar y luego volver a recordar tan vívidamente en el peor momento. Y la verdad es que no sé por qué te estoy contando todo esto, Antonia si en realidad tú tal vez me preguntes, cuando veas una foto o leas una línea ¿Mamá, quién es esta persona? y yo seguramente miraré para arriba y diré "uf!!! era...." y puede que te lo diga o puede que no.
Entonces vuelvo a revisar su cara, sus facciones, como si significaran algo más que la nada misma y pienso en todas las probabilidades, en todas las evoluciones o en la evidente falta de ellas, pero sin desmerecer, sino apreciando que algunas personas sí pueden tomarse su tiempo -y lo hacen.
Pienso en todas las personas a las que me gustaría ver, a las que me duele haber perdido y a las que vería sólo para decirles que no deseo verlas más.
Pienso en todo eso, mientras tú te tiras por el sillón y persigues al gato para tomarlo por el cuello. Mientras tú eres el presente y yo me siento idiota mirando un atrás que -espero- nunca podré comprender.
Y entonces lo recuerdo! Se llama ******!!

