jueves, 5 de marzo de 2009

Prrr!!!!

prrrr.....prrrrrr.....prrr....Escuché eso todo el día. Después el ritmo cambiaba, era "prrrrr-baba.... baba-prrrrr..." y así seguiste un buen rato, incluso ahora, antes de dormir (hasta que por fin te dormiste!).
Mañana es mi último día de vaga oficialmente hablando... Podré entonces hacer un balance de este verano?
La verdad es que no se me antoja, pero debo admitir que aprendí muchas cosas este verano:

Sobre tí (y las costumbres y conocimientos que adquieres mientras sigues floreciendo ante mis ojos).
Sobre mí (y lo que no debo esperar).
Sobre los amigos (y lo que dicen o hacen).
Sobre la familia (y lo importante e impertinente que puede llegar a ser).
Sobre la televisión (y lo útil que es al momento de crear una distracción).
Sobre la comida (y su cualidad unificadora en momentos d crisis).
Sobre las mentiras (y su importancia en la vida de las personas).
Sobre el agua (y el azúcar).
Sobre el desgano (de prender el PC).
Sobre la indiferencia (de mí hacia el resto del mundo. Lo edificante que puede llegar a ser sentir que en verdad te importa un carajo).
Sobre la frustración (y pensé que sacaría un magister en eso).
Sobre la desesperación (y lo fácil que es relacionarla a la neurosis).
Sobre los comentarios (de que debo decir que sí SIEMPRE).
Sobre el amor (y lo que REALMENTE implica esa palabra).

En verdad fue un verano redondo.

martes, 3 de marzo de 2009

La comida (primer intento).

[He estado los últimos veinte minutos tratando de recodar algo, pero no pude. Ni siquiera fui capaz de recordar cómo andaba vestido, como si nunca hubiese estado ahí. No es la idea, pero pensaré en eso los veinte minutos siguientes, y escribo esto para, más adelante, recordar que no pude recordarlo. A veces es tan loca la vida!]

Hoy a las 11 de la mañana intentaste comer por primera vez. De evidencia quedaron un babero, una manta y un desprolijo video al que mi mamá remató encontrándole toda clase de imperfecciones posibles (más otras generosamente conjeturadas). De todos modos fue divertido terminar todos llenos de esa pasta verde y oler a espinacas, papas y zapallos sin sal y con un hilito de aceite. La Gabo llego tempranito a presenciar el suceso del día y ambas contemplamos el festival de expresiones de asco que hiciste a la famosa papilla (en verdad era mala... una cosa pastosa, desabrida y verde). Las frutas te gustaron un poco más, y a esa alturas ya estaba metida mi abuela en medio del plano, dándote el postre en medio de la comida como hace siempre que trata de marcar territorio. Fue divertido, en verdad fue divertido verte haciendo cara de asquito! y luego mirándome así como "puaj, mamá que es esto!" no con pena, sino que genuinamente molesta.No saliste hoy tampoco, pese a que te preparamos el coche como tres veces. Al final te quedabas dormida. Y luego en verdad hacía frío.Se supone que iba a ver a la Rayén hoy, pero no vino.... en verdad hoy siento que hizo tanto frío que era penca salir de la casa. Vino la gabo a verte comer y luego rescaté a la Chofo de su vagaje ubano y friolento.Ojalá mañana no haga tanto frío.Ojalá mañana comas un poco más de comida y no sólo el postre (aunque tengo la ligera sospecha que eso lo sacaste de mí).
Ojalá mañana salga todo un poco más ordenado... para poder hacer un video digno de mostrar, sin esos comentarios internos y el gato frotándose con la gabo para llamar la atención.

domingo, 1 de marzo de 2009

Mom's Head (I)

"No iré hoy. Iré mañana". Seguramente no tienes ni la más remota idea de la relevancia de esas cinco palabra en tu vida (o en la mía), pero esa relevancia existe. Me siento curiosamente vacía, aunque borre el mensaje casi sin leerlo porque a estas alturas conozco perfectamente el significado de esas cinco palabras. Entonces busco algo que hacer y por lo general lo encuentro. Necesito salir de la casa aunque sea para encerrarme en la casa de la gabo a mirar su colección de cactus que más parece una exposición del día de la secretaria. Y tú estás ahí, pegadita a mí (o a lo que te permita el coche, claro). Entonces eperamos juntas a que, al día siguiente, ese mensaje llegue otra vez (habrá hecho una plantilla o algo así?).

Hace mucho que dejé de buscar respuestas acerca de mí, no por un afán de resignación pesimista, sino por uno realista: Nunca he podido entenderme, y cuando creo que lo he logrado, pasa algo que descalabra mi análisis, llevándolo a esa apacible "nada" inicial. No lo necesito, me gusta cómo soy, no tengo necesidad de entender por qué. Por otro lado... lo olvidé, lo siento, pero de seguro era algo inteligente...
Mi cabeza es un corredor lleno de puertas que no llevan a ninguna parte. Recuerdos, ideas retorcidas, otras sólo torcidas y otras últimas estiradas un poco a la fuerza, como resortes planchados. Soy... una persona feliz, aunque no se me note. No se puede andar feliz todo el tiempo, de otro modo es neurosífilis. El problema es que suelo ver las cosas con simpleza... una simpleza aterradora, pero divertida para la mayoría de los que entienden que no es nada más que mi forma de ver la vida (o algo así como mi mayor encanto).
A medida que pase el tiempo y los años (y los años con el tiempo) te darás cuenta de todas estas cosas. Sabrás que amo las discusiones sólo para mantener la cabeza entretenida, que peleo cada día con mis fantasmas en la ducha y frente al espejo de la mañana y te darás cuenta de que el azúcar terminó siendo un modo de vida para mí y que lo más gracioso en este mundo es ver a un hombre ser abofeteado por un pescado.
Fuera de eso.... soy completamete normal.