Similitudes.
Cuando llegué a la casa estabas durmiendo profundamente. Era tarde igual y mi mamá alardeaba con que te habías portado muy bien. Pese al evidente cansancio no tenía sueño y me senté a tu lado a verte dormir. A pasear un poco los pensamientos para que no se ahoguen dentro de la cabeza. Nunca me había fijado, pero te pareces tanto a él cuando duermes!
Entonces pensé en la sutileza del gesto, y en lo extraña e implícita que resulta la naturaleza en recordarnos así nuestros orígenes.
Te veías tan apacible que acabé teniendo tanto sueño como tú.
Entonces pensé en la sutileza del gesto, y en lo extraña e implícita que resulta la naturaleza en recordarnos así nuestros orígenes.
Te veías tan apacible que acabé teniendo tanto sueño como tú.


0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio