Hogar dulce hogar.
Eso y tribulaciones varias.
Han pasado ya unos días desde que estás en la casa. Eres bastante tranquila para todo el tumulto a tu alrededor. Siento que eres feliz, que te gusta tu casa y tu familia y tu gato, y tu cuna y tu tía y tu bisabuela y tu bisabuelo y tu abuela y tu mamá y tu papá y todo. Y me hace feliz verte así de tranquila. Todos los que te cuidan suelen quedarse dormidos a tu lado (incluyéndome) y eso podría parecer un problema, cuando en verdad no lo es tanto. Como muchas otras cosas.
Tienes una capacidad increíble para permanecer imperturbable durante varias horas, luego comes y vuelves a ese estado de calma que a todos les gusta mirar.
Estás muy apegada a mí y disfruto mucho eso. Te disfruto mucho sin hacer escándalo, supongo que por eso pareciera que no fuera tanto. Me encanta mirarte, dormir a tu lado, pasearte mientras miras el techo y mueves la boca para comer. Me encanta que seas tú la razón de todo lo demás. No importando nada más.
Luego comienzo a poner en orden mis emociones, no con respecto a tí, sino que a mí misma. Mañana será una semana desde que perteneces a este mundo como persona natural, así a vista y paciencia de todos, y han pasado un millón de cosas en mi cabeza y por qué no, en ese espacio en el pecho que tengo por corazón.
Sabes? a veces siento ganas de mandar todo el pasado atrás. De dejar de recordar lo que me hace volverme dura y fría. De no saber lo que sé para aprender a querer de nuevo. Siento ganas de mejorar... y luego se me quitan. Es difícil lidiar con la ambivalencia y con esa falta de certeza del mundo, cuando todo es gris y nada es blanco o negro. Solía disfrutar eso cuando no existía esa añoranza de lo demás. Ahora todo es completamente nuevo, pero diferente a la vez. No sé si será mejor y en verdad tampoco me interesa pensar en eso. A veces creo que soy demasiado drástica en mis juicios y eso me nubla la vista frente a muchas cosas, pero por otro lado siento que soy mucho más despierta de lo que parece y es muy difícil engañarme por eso.
Por ahora no quiero pensar tanto en el futuro. Quiero disfrutar esos momentos tan cálidos del presente. Disfrutarlos en el silencio de mi satisfacción.
Han pasado ya unos días desde que estás en la casa. Eres bastante tranquila para todo el tumulto a tu alrededor. Siento que eres feliz, que te gusta tu casa y tu familia y tu gato, y tu cuna y tu tía y tu bisabuela y tu bisabuelo y tu abuela y tu mamá y tu papá y todo. Y me hace feliz verte así de tranquila. Todos los que te cuidan suelen quedarse dormidos a tu lado (incluyéndome) y eso podría parecer un problema, cuando en verdad no lo es tanto. Como muchas otras cosas.
Tienes una capacidad increíble para permanecer imperturbable durante varias horas, luego comes y vuelves a ese estado de calma que a todos les gusta mirar.
Estás muy apegada a mí y disfruto mucho eso. Te disfruto mucho sin hacer escándalo, supongo que por eso pareciera que no fuera tanto. Me encanta mirarte, dormir a tu lado, pasearte mientras miras el techo y mueves la boca para comer. Me encanta que seas tú la razón de todo lo demás. No importando nada más.
Luego comienzo a poner en orden mis emociones, no con respecto a tí, sino que a mí misma. Mañana será una semana desde que perteneces a este mundo como persona natural, así a vista y paciencia de todos, y han pasado un millón de cosas en mi cabeza y por qué no, en ese espacio en el pecho que tengo por corazón.
Sabes? a veces siento ganas de mandar todo el pasado atrás. De dejar de recordar lo que me hace volverme dura y fría. De no saber lo que sé para aprender a querer de nuevo. Siento ganas de mejorar... y luego se me quitan. Es difícil lidiar con la ambivalencia y con esa falta de certeza del mundo, cuando todo es gris y nada es blanco o negro. Solía disfrutar eso cuando no existía esa añoranza de lo demás. Ahora todo es completamente nuevo, pero diferente a la vez. No sé si será mejor y en verdad tampoco me interesa pensar en eso. A veces creo que soy demasiado drástica en mis juicios y eso me nubla la vista frente a muchas cosas, pero por otro lado siento que soy mucho más despierta de lo que parece y es muy difícil engañarme por eso.
Por ahora no quiero pensar tanto en el futuro. Quiero disfrutar esos momentos tan cálidos del presente. Disfrutarlos en el silencio de mi satisfacción.


0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio