Playeando... (sí, de playa).
Te asustó el sonido de las olas. Tranquila, sólo son olas. Te asustó el sonido del timbre del departamento. Tranquila, sólo es el timbre del departamento. Cuando uno tipifica las cosas o les da un nombre tienden a ser menos tenebrosas que al principio. La magia está en saber, al parecer, sobre estas cosas (no sobre todas, porque pese a que sé lo que quiere decir "maternidad", me sigue asustando). Pero no tengo muchas ganas de divagar sobre esos temas (esta vez al menos). Estamos en la playa, voluntariamente contra nuestra propia voluntad, porque nadie me obligó a obedecer a mi mamá, y porque siento que necesitaba cambiar de aire (solo que al prender el computador las distancias se hacen mucho menos notorias y eso tiende a ser un poco complicado).
Con el avanzar del año, avanzan también los proyectos. De repente siento que las cosas han marchado tranquilas y eso me llena de conformidad. De repente me di cuenta de que no tenía más fuerzas para seguir luchando, y eso no fue tan malo como yo lo creí. Ya no estamos en los tiempos en los que sólo dependes de tu fortaleza para no ser débil ante los demás. De repente y pasan otro tipo de cosas. De repente te dicen "sabes? te hacía falta este descanso".
Contigo me volví humana, creo que te lo dije una vez, cuando no habías visto la luz del mundo y ni siquiera te asomabas con forma de barriga. También pensé en cambiar el blog que tenía por otro, pero en verdad cual es la gracia de cambiar de espacio para escribir lo mismo? no tiene mucho sentido en verdad y.... hacerse otro blog es una lata.
Cuando creé este blog era porque quería dedicarte palabras a tí, y aún quiero hacerlo. Quiero dedicarte este espacio a tí y a nadie más, quiero que sepas lo que yo sentí, aunque no fuera todo taaaan agradable. Pero así fue y no es malo.
El año que se fue aprendimos muchas cosas, bueno yo aprendí y tú has ido descubriendo lentamente el significado y valor de todo.
No tengo ganas de explayarme más, estoy escribiendo una historia. El otro día vi Crepúsculo y la encontré tan mala que pensé "yo también tengo una historia qué contar" y si a Stephanie Meyer le hicieron una película... yo quiero mínimo una miniserie en el HBO o algo así.
Con el avanzar del año, avanzan también los proyectos. De repente siento que las cosas han marchado tranquilas y eso me llena de conformidad. De repente me di cuenta de que no tenía más fuerzas para seguir luchando, y eso no fue tan malo como yo lo creí. Ya no estamos en los tiempos en los que sólo dependes de tu fortaleza para no ser débil ante los demás. De repente y pasan otro tipo de cosas. De repente te dicen "sabes? te hacía falta este descanso".
Contigo me volví humana, creo que te lo dije una vez, cuando no habías visto la luz del mundo y ni siquiera te asomabas con forma de barriga. También pensé en cambiar el blog que tenía por otro, pero en verdad cual es la gracia de cambiar de espacio para escribir lo mismo? no tiene mucho sentido en verdad y.... hacerse otro blog es una lata.
Cuando creé este blog era porque quería dedicarte palabras a tí, y aún quiero hacerlo. Quiero dedicarte este espacio a tí y a nadie más, quiero que sepas lo que yo sentí, aunque no fuera todo taaaan agradable. Pero así fue y no es malo.
El año que se fue aprendimos muchas cosas, bueno yo aprendí y tú has ido descubriendo lentamente el significado y valor de todo.
No tengo ganas de explayarme más, estoy escribiendo una historia. El otro día vi Crepúsculo y la encontré tan mala que pensé "yo también tengo una historia qué contar" y si a Stephanie Meyer le hicieron una película... yo quiero mínimo una miniserie en el HBO o algo así.


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