Y el último día de invierno....
...Fue invierno. Jajajaja
Creo que ya lo comenté antes, pero es muy probable que en el futuro tú ya no sepas de estaciones. Bueno, hoy es el último día de invierno. Y ha sido REALMENTE invernal.
La fecha de tu bautizo se acerca a pasos agigantados, y en realidad no sé si quiero referirme al tema, más que como un indicador. Estamos más o menos a una semana de mi cumpleaños también. Pero creo que por primera vez en toda mi vida, esa idea no me anima.
Hoy volví a clases luego de las vacaciones de fiestas patrias. Lo pasamos muy bien, corriste por todos lados y comiste muchas porquerías. Tantas que te enfermaste de la guata (eso según mi mamá que, como todo el mundo, saca el título de pediatría de vez en cuando). Luego de una clase con un profesor molestamente enfermo me dediqué (con Dobra y Guaripolo) a hacer planes para el futuro. Uno se entretiene haciendo ese tipo de cosas, pese al frío y a las hojas de fotocopias o recién impresas que te miran amenazantes. Es que en días como estos es cuando te sientes más estática en el tiempo. Eso es desesperante.
Quedan unos días para tu bautizo.
Hoy se acaba el invierno.
El domingo es mi cumpleaños.
Caminas... y no sé qué tan bueno sea eso para tus neuronas (tus AZOTADAS neuronas).
Gateas... y tenemos el mismo moretón en la rodilla.
Estás un poco resfriada, pero no tanto como mi profesor de procesal (sí, ese que no puede hacer ejemplos sin farándula y no puede dejar de tratar de cambiar al mundo).
Tienes dientes. Dos dientes. Abajo. Muerdes súper fuerte.
Se acerca tu cumpleaños. Un año desde que llegaste al mundo. "Podré verla de un año!" dijo mi abuela. Ella también es buena para diagnosticarte cosas. Las que sean.
Creo que ya lo comenté antes, pero es muy probable que en el futuro tú ya no sepas de estaciones. Bueno, hoy es el último día de invierno. Y ha sido REALMENTE invernal.
La fecha de tu bautizo se acerca a pasos agigantados, y en realidad no sé si quiero referirme al tema, más que como un indicador. Estamos más o menos a una semana de mi cumpleaños también. Pero creo que por primera vez en toda mi vida, esa idea no me anima.
Hoy volví a clases luego de las vacaciones de fiestas patrias. Lo pasamos muy bien, corriste por todos lados y comiste muchas porquerías. Tantas que te enfermaste de la guata (eso según mi mamá que, como todo el mundo, saca el título de pediatría de vez en cuando). Luego de una clase con un profesor molestamente enfermo me dediqué (con Dobra y Guaripolo) a hacer planes para el futuro. Uno se entretiene haciendo ese tipo de cosas, pese al frío y a las hojas de fotocopias o recién impresas que te miran amenazantes. Es que en días como estos es cuando te sientes más estática en el tiempo. Eso es desesperante.
Quedan unos días para tu bautizo.
Hoy se acaba el invierno.
El domingo es mi cumpleaños.
Caminas... y no sé qué tan bueno sea eso para tus neuronas (tus AZOTADAS neuronas).
Gateas... y tenemos el mismo moretón en la rodilla.
Estás un poco resfriada, pero no tanto como mi profesor de procesal (sí, ese que no puede hacer ejemplos sin farándula y no puede dejar de tratar de cambiar al mundo).
Tienes dientes. Dos dientes. Abajo. Muerdes súper fuerte.
Se acerca tu cumpleaños. Un año desde que llegaste al mundo. "Podré verla de un año!" dijo mi abuela. Ella también es buena para diagnosticarte cosas. Las que sean.


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