Quiero que parezca que da igual (Mom's Heart).
Es uno de esos días fríos en los que no hace frío. De verdad que no hace frío.
Cómo creces, pajarito, cada día un poco más, como si en cada sorpresa revalidaras aún más el brillo de tu existencia. De la existencia humana en realidad, siendo la tuya la que más me importa (y pudiendo que las otras sólo llamen fugazmente mi atención).
En el vacío del lleno total me paro para pensar en cualquier otra cosa que no sea una canción. La música llena las vidas de las personas de maneras increíbles, diciendo lo que quisieran decir con otras melodías. Pero si puedes ponerle melodía a tus palabras está bien. Me gusta eso de que las canciones me digan lo que estoy pensando.
Sabes? el domingo que recién pasó fue el día de la Madre. Debería hablar sobre eso, cierto? Bueno, la verdad es que el año pasado contigo en la guata no me consideraba tan tan tan madre, pero creo que ahora sí un poco más, hasta que una mañana me llegue a la cama un desayuno frío con un portalápices hecho de palitos de helado pintados con témpera de colores desprolijos. Será lo mejor.
Regaloneamos todo el día, y fue rico, porque haces tantas cosas, eres cada día más... lúdica, como dice la chofo. Aplaudes, te ríes, te asustas, me abrazas... y el mundo se llena justo en ese momento.
Las cosas podrían estar no del modo en que las imaginé alguna vez, porque esas sensaciones quedaron atrás hace mucho mucho tiempo. Las contradicciones forman parte de nuestra condición humana de todas maneras. DE TODAS MANERAS.
La vida comienza otra vez a tomar cauces tranquilos y aparentemente despreocupados, tal vez porque las pruebas no me dejan pensar en otra cosa.
Estoy en un punto en el que puedo ver todo lo que pasa desde fuera de mí. Desde una vaporización más que conveniente. No tengo demasiadas ganas de adornar mis impresiones con suaves y ridículos toques retóricos, como si esto fuera un marco de fotos. Muy bonito, muy bonito, pero no dice nada.
O dice lo mismo todo el tiempo. Como salir adelante veinte mil quinientas veces sin haberte caído. Es tan dificil pero la gente lo hace tan seguido! Esa necesidad imperiosa de sentirse bien que deriva lentamente en un autoconvencimiento patético y redundante.
Por qué te estoy hablando de esto?
Bueno... porque está nublado.
Y porque claramente estoy haciendo hora.
Cómo creces, pajarito, cada día un poco más, como si en cada sorpresa revalidaras aún más el brillo de tu existencia. De la existencia humana en realidad, siendo la tuya la que más me importa (y pudiendo que las otras sólo llamen fugazmente mi atención).
En el vacío del lleno total me paro para pensar en cualquier otra cosa que no sea una canción. La música llena las vidas de las personas de maneras increíbles, diciendo lo que quisieran decir con otras melodías. Pero si puedes ponerle melodía a tus palabras está bien. Me gusta eso de que las canciones me digan lo que estoy pensando.
Sabes? el domingo que recién pasó fue el día de la Madre. Debería hablar sobre eso, cierto? Bueno, la verdad es que el año pasado contigo en la guata no me consideraba tan tan tan madre, pero creo que ahora sí un poco más, hasta que una mañana me llegue a la cama un desayuno frío con un portalápices hecho de palitos de helado pintados con témpera de colores desprolijos. Será lo mejor.
Regaloneamos todo el día, y fue rico, porque haces tantas cosas, eres cada día más... lúdica, como dice la chofo. Aplaudes, te ríes, te asustas, me abrazas... y el mundo se llena justo en ese momento.
Las cosas podrían estar no del modo en que las imaginé alguna vez, porque esas sensaciones quedaron atrás hace mucho mucho tiempo. Las contradicciones forman parte de nuestra condición humana de todas maneras. DE TODAS MANERAS.
La vida comienza otra vez a tomar cauces tranquilos y aparentemente despreocupados, tal vez porque las pruebas no me dejan pensar en otra cosa.
Estoy en un punto en el que puedo ver todo lo que pasa desde fuera de mí. Desde una vaporización más que conveniente. No tengo demasiadas ganas de adornar mis impresiones con suaves y ridículos toques retóricos, como si esto fuera un marco de fotos. Muy bonito, muy bonito, pero no dice nada.
O dice lo mismo todo el tiempo. Como salir adelante veinte mil quinientas veces sin haberte caído. Es tan dificil pero la gente lo hace tan seguido! Esa necesidad imperiosa de sentirse bien que deriva lentamente en un autoconvencimiento patético y redundante.
Por qué te estoy hablando de esto?
Bueno... porque está nublado.
Y porque claramente estoy haciendo hora.


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